En el competitivo mundo de los negocios actual, destacarse no es una opción, es una necesidad.
La clave para lograrlo es entender y cultivar tu propuesta de valor personal. ¿Pero qué significa esto exactamente?
Debemos entender que somos una solución a un problema de alguien, una respuesta a una necesidad específica. Ese es exactamente el valor de lo que hacemos por el otro.
Resolvemos y damos algo más, un diferencial de valor que como el estilo, consistencia o técnica que usamos, la respuesta o la conexión con el cliente, que nos muestra como el específico para alguien.
Aunque hay muchas personas haciendo lo mismo que vos, y lo hacen desde antes… no te desanimes, es posible encontrar y mostrar tu valor en un mercado tan grande de oferentes donde parece que son todos lo mismo.
Empecemos:
-
Conocé tus fortalezas y salí de tu zona cómoda:
Para ofrecer algo valioso, primero necesitas saber en qué sos bueno. Hacé un análisis honesto de tus habilidades y conocimientos. Pensá qué problemas puedo resolver, y jugátela un poco más: ¿en qué creo que podría destacarme si estudio o me esfuerzo un poco mas alla de mi zona de conocimiento y experiencia actual? ¿Hay algo en mi manera de hacerlo, conexión o manera de ofrecerlo particular?
-
¿Cuáles son tus debilidades? Ponete a estudiar y formarte para estar actualizado:
El mundo cambia rápidamente, los conocimientos pierden vigencia en un lapso de 18 meses, no así los básicos de formación que le dan sustento a tu carrera. Invierte tiempo en aprender nuevas habilidades y en actualizar tus conocimientos.
-
Construye una red sólida:
Tu propuesta de valor se amplifica a través de tus conexiones. Rodeate de personas de las cuáles aprender, y que sientas que te apoyan y valoran por lo que sos y hacés. Colaborar con otros profesionales y participar en comunidades relacionadas con tu campo te da visibilidad y oportunidades de encontrar posibilidades de crecimiento.
-
Comunica tu valor claramente:
Asegúrate de que tus clientes y colegas entiendan lo que ofreces. Tu propuesta de valor debe ser clara y concisa. La debés poder explicar en menos de 1 minuto, sino, revise porque no la tenés clara en tu mente, y no vas a poder convencer a nadie si no la creés vos… ¿Le preguntaste a tu círculo más cercano si se entiende lo que ofreces y si te contratarían?
-
Sé consistente y confiable:
La consistencia construye confianza. Cumple tus promesas y mantené un nivel constante de calidad en tu trabajo. Los hábitos en tu accionar diario, desde rutinas de ejercicio, descanso, meditación, contestar a tus clientes y colegas en forma planificada te lleva a lograr un trabajo atractivo que retroalimenta tus ganas.